así lo puse en feibu antes de hacer el blog y publicar la (primera) entrada anterior.
deprimida y amargada trabajaba yo en AFP modelo siendo captadora. es decir, más o menos perseguía a la gente en el metro preguntando en ke afp estaba y si se queria cambiar, pero cómo no, si provida es la más cara, te están cagando, te prometo y te juro de guata al piso que con tu carnet en 1 minuto te tenemos cambiado por mejor camino (el camino de AFP modelo).
Casi nunca tomaba menos de 10 minutos el traspaso pero, decía eso igual.
antes de tal manejo con el discurso de promotora, claro, me tocó trabajar mi segundo o tercer día en puente alto con un cabrochico de 21 muy alto y con cara de chileno promedio llamado Cristián Lantadilla, creo que se llamaba. medianamente gordo y al principio lo encontré feo, pero no era feo, solo moreno y regordete de cara.
Después del trabajo me acompañó a fumarme un pito y conversamos antes de tomar el metro juntos vuelta a casa, no me acuerdo mucho de lo que dijo pero mencionó que tenía el auto malo porque en la inhundación que habia habido hace poco, se le echó a perder. Ahí yo pensé, con la amargura de haber entrado al mundo real, 'el mundo adulto es muy gris'. yo me bajé, o él se bajó, no me acuerdo, y no volvimos a trabajar juntos luego de eso.
Paralelamente, en ese periodo me estaba tirando al conserje de mi edificio, a un mejor amigo del mejor amigo del mejor amigo de un sacowea que conocí por tinder, al mismo sacowea (que no es tanto) y, por encimita, al mismo mejor amigo. mas o menos, no fue todo al mismo tiempo tampoco. También salía harto con otras personas que surgían de la misma aplicación, sin mucho interés ni protección, fueron muchas idas al consultorio y muchas cajas de escapel2 en el tarro de la basura. Sobra decir que estaba en la mismísima mierda, y que la estaba pasando Bastante bien.
Obvio que en algún momento consideré a este tal Cristián Lantadilla pero mi complejo de superioridad fenotípica fue más grande que mi disposición por él.
pasó 1 mes, me agregaron al grupo y conversabamos todos los días de nuestros traspasos con las otras mujeres y Cristian, yo tímida pero aportando en la medida que podía, pasó lunes y el lunes siguiente, los días se hacían cortos y contaba cada día con los dedos de las manos la gente que lograba convencer.
hice 10 hoy! hicimos 8. Ocho es un buen número, decía siempre Isabel. hice 2, hice 3, está lento, cada vez más lento. hoy me fue pésimo, y ¡hoy hice quince! miraba las ventanas prendidas desde mi balcón y pensaba, mañana tengo que ir al trabajo... qué lata.
pensaba en las miradas de la gente, en sus comentarios, su indiferencia forzada y su rechazo deliberado. pero lo entendía, quién quiere cambiarse de AFP en el metro? pues mucha gente, aunque no lo crean. pero la mayoría solo quiere estar tranquilo en sus trayectos diarios, en su vida triste y agitada, y lamentablemente hay que lidiar con la mayoría de ellos.
4 horas y media de jornada y quince lucas diarias me permitieron pagar el único y primer mes de renta que pagaría legalmente, ese primer mes donde me fui a vivir sola en un arrebato capricioso y pendejo. la mitad de ese mes tuve un compañero de cuarto que también me quiso culiar pero no le dí la pasada porque era demasiado rubio. Demasiado rubio, y de ojos demasiados azules, demasiado niño. me gustan los ojos cafés, los ojos negros, almendrados y rojizos, me gusta la piel tosca y experimentada, tostada bajo el sol, cubierta por manos ajenas alguna vez. con mucho esfuerzo y dedicación llegó fin de mes, como si trabajara todos los días por su llegada, y una semana antes estaba en cama con el Señor Conserje cuando me habla Cristian Lantadilla por whatsapp.
-salgamos po, te voy a buscar
-no puedo. toy tapa en gripe
(dile que no, quédate acá conmigo y yo te cuido)
-no puedo jaja me siento como el pico
-pero juntemonos en Mt vespucio norte y te paso a buscar en moto
(ya si me quiere puro jotear jaja que paja)
-puta no se wn
-te regalo un pito si queri, total yo no fumo
(...)
-puta no wn, sorry. de ahi te aviso mejor
Algún día te dedicaré algo corto a tí, ronald. luego de eso no sé si volví a verte en buena, creo que sí, creo que te invadí mucho en algún momento y dejamos de vernos, pero definitivamente eras rancio y maloliente. pero esa es una historia para otra ocasión.
con ronald abrazados, suena el teléfono:
-aló?
-coni, no es necesario que vayas a vespucio norte, te paso a buscar en auto así no te da frío, y fumamos, te tinca? puedo llegar en 20 minutos, me mandas tu dirección?
¿qué iba a saber yo?
puta ronald este loco está bien empeñado asi que pico, total si me va a venir a buscar seguramente estaremos 1 hora no más, fumo y me vuelvo, espérame. te llamo cualquier cosa.
¿qué iba a saber yo? ni me fijé que me quedaba 15% de batería
-huerfanos 1400, es en huerfanos con amunategui (acento en te)
-llego en 20, espérame abajo
me puse el abrigo, la bufanda. el conserje me miraba con cara de decepción. yo te espero, llámame cualquier cosa.
¿qué iba a saber yo? ¿qué iba a saber si, en frente tenía la destrucción, y esta misma me estaba llamando por teléfono, esperándome abajo, sentado al volante?
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