jueves, 6 de octubre de 2016

kien chucha es Pablo Jorkera (pt11)

Ella me preguntó por las cosas bonitas, me dijo que le hablara de las cosas bonitas, que le contara los detalles de esas cosas bonitas y yo me quedo pensando y pensando y pensando, y me doy cuenta de que no puedo recordar nada bonito, y pienso entonces ¿por qué estaba con él? ¿Cómo no va haber nada bonito? ¿Cómo no voy a recordar porque lo amaba? Y le digo que no me acuerdo de nada, que hay una sensación que no puedo explicar, algo ahí que no puedo recordar, que mi mente pone paredes para que yo no pueda mirar, paredes firmes y gruesas, sin ninguna grieta, que me deje ver algo, tan solo algo. Me angustio.

¿Qué fue todo eso? ¿Acaso estaba muerta? No.

Me acuerdo esa vez que quise romperte la cara a golpes con tanto odio que me asustó. Era un día nublado y algo tenía que pasarle al pablo y no me acuerdo qué, era ese tiempo que pololeaba él con la camila, que nuestras juntas eran secretas y cortas. Voy a buscarlo al paradero de la B10 y le veo ahí, tan lindo lo encontraba. Me había arreglado para decirle que hiciéramos algo, que nos fueramos por ahí aunque fuera a puro culiar, nimporta. Aunque fuera indiferente, nimporta. Aunque yo te abrazara y tu te pusieras medio tieso, nimporta. Le digo que vamos por ahí o algo así y él dice que está ocupado, que tiene que hacer ahora, y va con olor a polo black y yo sé que ella lo espera, él dice que va al centro y la imagino esperándolo en algún lugar del centro. Y le insisto y él dice que no sea patética.
que chao y me deja hablando sola, se va y tiro a seguirlo pero camina rápido y por la chucha.
Por la chucha, me voy llorando, aprieto los dientes y me suenan, siento calor en mi cabeza y me imagino compulsivamente como se deforma su cara de todas las pizotadas que le doy en el suelo, que sangra y que yo no me detengo. Llego a la casa y no puedo sacarme ese pensamiento de mi cabeza, no puedo dejar de imaginarme rompiéndole la cara, con tanto tanto odio, tanta rabia, ¿qué te hai imaginao que me humillai así? Es culpa mía, siempre lo fue; ahora pienso, ¿cuántas veces he sido humillada en mi vida? ¿Cuántas veces te han humillado a tí, sr. lector? Yo perdí la cuenta. Puedo decir que muchas de ellas me las he buscao, como quien busca el amor.
Esa y mil veces sentí O D I O por tí, esa y mil veces te deseé el mal. Hasta que volviste a mí, enfermo y con todo el mal que te tiré encima. Todo lo que yo te deseé. Todos los males que te tiré estaban ahí, en tí, en tí frente a mí. ¿Yo era tu mal?
Me arrepentí y me arrepiento, aprendí que todo se devuelve.
Todo tal cual.

Estaba en la pega, un finde después de recibir su misteriosa llamada, ajena, días después de que le dijera que me desbloqueara de watsap. Me llama a las 1pm me dice que viene despertando, qué cómo estoy, blablabla
¿Veámonos hoy? Y nos portamos mal.
Le digo que sí.
Y pienso en que tengo pega temprano al otro día, pienso que igual estoy cansada, pienso que igual sería mejor mañana que al otro día no trabajo y nos podemos lanzar.
Me vuelve a llamar en la tarde y me dice que su hermana llega de no sé donde y que mejor mañana. Pienso que excelente.
¿pero fijo mañana? Fijo, dice.
Es el día y yo estoy con dolor de guata a las 1pm, cagadera a las 4, más cagadera a las 7, retorcijones a las 8, llego a la casa y no como nada, sólo quiero jalar. Me pongo la ropa que la última vez dijo que me quedaba bien.
Venías jalado, igual que la vez pasada. Y pensar que la última vez que te vi fue aquél martes 28 de junio, la última vez que miré tus ojos, que nos abrazamos, que estuve en el ticotico, que me penetraste, que me dijiste mi amor, que jalamos, que te dije que te amaba a pesar de todo.
El último día de nuestras vidas. Juntos.
Vamos en el auto y yo estoy caliente, caliente por hacertelo, no había tenido sexo desde esa vez contigo que fue nefasta y que casi que no cuenta.
Le digo y qué haremos, vamos al cerro y lo hacemos primero y jalamos o jalamos y después vamos al cerro? Se incomoda, se cierra.
-No sé, cómo me preguntai eso. --- o algo así dijo, no me acuerdo ----

Llegamos a unos de los mismos lugares culiaos que íbamos siempre, la toma de agua.
Le cuento de ese día de mierda que tuve, el primer y último día que jalé sola, que terminé botando la falopa y llorando con el Gonzalo que me llevó a su casa para culiarme pero no pudo, eso no se lo conté. Le pregunto, y ahora con quiénes te juntas? Qué haces de tus días? Dice que tiene nuevos círculos, le pregunto muchas cosas, pero me hace entender que no me debo meter, que no pregunte tanto, que la corte.
En un momento dices que jalar es un problema.
Yo cuando estaba jalá, ignoraba esas cosas, esas frases, cuando quería más, ignoraba el problema.
No podiamos ir por más, me quedaban 2 lucas, pero al final igual fuimos y en la casa del checho lloró pa que se la dejaran a 2, eso me imagino.
Nos bajamos en otra de las plazas que siempre jalábamos, podría dibujar con lápiz pasta negro una trayectoria de todos nuestros lugares.
Ahí me empiezas a hablar del eneatipo, con ese toque eufórico que da la línea reciente, ese “te pegó?” “ta wena”. Me dices que tu eneatipo ahora es más sano, me hablas de la mamá de un amigo que te dijo que quizás tenías rosácea porque tu mamá sufrió en el embarazo; lo encuentro un argumento imbécil y sin sentido, pero digo aaaah, puede ser. Pregunto qué amigo y dices un sobrenombre de mierda y yo te digo ke no lo conozco y pienso, de seguro algún wn con el que jala ahora.
Vamos a la otra plaza donde también anduvimos otras veces jalando y estamos en el auto, más perseguidos que la chucha con las luces azules de cualquier parte, saco marihuana y fumamos en mi pipa peruana. Te digo que tienes algo en la boca y me acerco y te paso suave y despacio la punta de mi lengua por tu boca entreabierta, por tu labio inferior grueso. le miro así de cerca y me dice, oh fernanda te quiero culiar.

Pero dónde, dónde, no tiene bencina ni plata, nos vamos a los estacionamientos de los bloques donde vivo. Como hace años atrás culiábamos ahí, armamos el nidito (como le decíamos siempre al ticotico que albergó cuánta expresión de nuestro amor) con nuestras ropas como cortinas tapando nuestro acto.

Estoy muy drogada y siento el cuello tenso, la boca torpe, igual te beso con todo, me besas con todo.

El otro día me masturbé viendo tus fotitos, dijo.

Supongo que sigo siendo la vagina favorita, dije

Era raro sentirte, era raro besarnos, que me penetrara, que se le escapase un mi amor entre medio. Era raro sentirse, jugar a amarnos de nuevo, pero era sexo, calentura y jale, nada más, eso nos unió, acaso me extrañaría, no lo creo. Ya no encajamos como antes, como esos abrazos entre nuestros cuerpos asimétricos, que a pesar de que fueran tan alto y flaco, y yo tan flaca y pequeña, cuando me abrazabas sentía que calzábamos perfecto, por muy disarmónico que se viera desde fuera, nos importaba lo de adentro.

¿Estay bien pablo? ¿Has estado comiendo bien?¿ Has estado bien? ¿Qué haces de tus días? Yo no te veo bien, estay flaco, ojeroso, con la cara rara.

Mi mente está perdida, confundida, siento terror, no estoy dominandolo, no estoy dominandolo, tengo miedo, tengo mucho miedo, pero cuando dejo de pensar en eso me calmo y me siento bien otra vez.

  • Estoy mal feña, estoy mal, me tiene mal, tengo la mente enferma. Podrída. No puedo dejarlo.
Esto nunca se lo he contado a nadie, pero siempre he jalado solo - rompe en lágrimas, su cara llorosa, con arrugas conteniendo el dolor, la enfermedá - siempre lo he hecho solo.
Mi cara de desfiguración debe haber sido tal que me miraba despojado de toda compostura

  • Cuando saliamos juntos y yo no lo hacía o no queria tu lo hacias solo?
  • Sí.
Quebrantado llanto desoló aquella madrugada en el estacionamiento de las visitas de mis block, ahí abrazados llorando en el auto como tantas y tantas otras veces, al mismo ritmo,  con desesperación y angustia.

Fue una larga noche,

  Me pediste perdón y te perdí perdón, dijimos amarnos por sobre todo.

-Perdóname por hacerte cagar, hablé de ti muy mal
-con quién?
-no importa,
-pero con quien po, el crisho? Tu mamá?
- no si de verdad no importa con quien
- con tu abuelita?
- no si de verdad da lo mismo

-Yo te voy a ayudar pablo, déjame ayudarte, vámonos una semana al campo a descansar, tienes que alejarte de la vida que tienes, del contexto en el que estás

Me acordaba esa vez cuando estábamos jalaos y me contaba que una noche bien tarde un día en la semana  fue a comprar (solo) y estaba cerrao y fue y le preguntó por mano al punto com y èl le dijo que se fuera porfavor, que no terminara como èl.

Hoy a veces me pregunto qué será del punto com, vivirá aún? Habrá pasado los fríos? Se habrá intoxicado? Habrá terminado de desaparecer? Algún perro con hambre se lo habrá comido mientras sobrio perecía en un amanecer sin pasta ni vida?

Regaloniamos, pero era como falso.
Siempre habrá sido falso?
Mi ser lastimoso me dice que crea en lo que los demás dicen, que sí, que todo era falso, pero yo sé que no, que en algún momento me quisiste de verdad. De verdad como cuando pienso que la realidad es de verdad. Ja.

Te cuento algo tenebroso feña? Un día estaba en el computador, en mi pieza, y de repente de la nada salta una bolsita vacía y blanquecina frente a mi, cae al escritorio, frente a mí, salta y cae frente a mí, como si el demonio hubiese jalao y hubiese tirao la bolsa al escritorio frente a mi. Nisiquiera estaba pensando en ella.

Volví a llorar.
Ahogarme en pena.

Dios mío, señor, qué es esto, señor. (siempre clamo a dios, a ver si me escucha y pasa algo)

Es el demonio.

Debe ser porque en los bolsillos de mis pantalones hay bolsitas guardadas, por todos lados bolsitas usadas y guardadas, como en los pantalones del mati (el amigo pastero que nos cagó con 10 lucas una vez y nunca más apareció, con el que hablábamos siempre y lo íbamos a dejar a la pobla, a perderse en la pasta mientras nosotros en el auto íbamos al cerro a culiar pa cansarnos y después poder llegar a dormir)

Son las 6.30 de la mañana y yo pienso en mi mamá que está por levantarse. Nos besamos y nos despedimos con un te amo, cuidese que le vaya bien, como antes.

Despierto y estoy muerta. Tengo una pena que me ahoga y despierto llorando, tomo desayuno, voy donde mi abuelita y voy muerta y demacrada, lloro en el paradero y lo llamo, le digo que no soporto la pena que porfavor nos veamos y conversemos sobrios que yo lo qiero ayudar, que porfavor me deje ayudar.
No me puedo la culpa, la culpa de esas noches imponiendo que quería jalar, esas noches yendo al antro, rogando por que le vendieran dos por cuatro, 3 por 5, rogando que la puerta estuviese abierta, esas tardes de què importa si estamos de vacaciones, jalemos toda la semana, qué importa.
La culpa la culpa, la culpa no tiene la culpa de que me sienta tan culpable
Pero siempre me sentí culpable, pero no fui yo, yo no fui.
Fue él.
No tenía miedo en perderme, no tenía miedo cuando estaba en la cima a punto de caerme, tenía miedo cuando miraba que podría bajar.

Voy donde mi abuelita y la tengo que llevar a pagarse la pensión y yo lloro en el camino y ella pregunta qué pasa pero le digo que sólo tengo pena, 5 días estuve así, llorando todos los días, hablándote como idiota.

Ese mismo día, al otro día de vernos, me junté con un wn que siempre me tuvo ganas. El que estoy segura que me escribía en tumblr. Voy a su casa y culiamos, mala la wea, pero igual si, nos volamos y llegaron sus amigos y yo aunque fuese malo igual quería seguir culiando, ni sé por qué.
Cuando me lo mete me dice, oh esa es tu vagina? Y yo digo que sí, igual así como chata, y como que suspira, duró re poco. Igual es guapo y popular, todo para alienarme más a y en  lo superficial, ta dao.
Pero yo no quiero eso, asi que no lo vuelvo a ver más.

Pasan los días y yo no dejo de hablarle por wasap con pena, d pensar en él, de llorar, de pensar en qué hacer, de tener miedo.
Me habla bien, me habla mal, no me pesca.
A las 4am me manda wasaps, “que pasó entre tú y el renato?” “anoche vi como mil minas iguales a tí, jajaja es generacional”
Cómo lo hago para desligarme? Fácil, acuerdate de todo lo malo, me dijo en una.

Quedó como un accionar en mi inconsciente, una pared que tapa recuerdo aquél que tuviese un esbozo de luz.

Hoy logré recordar algo, me gustaba el ingenio de tus bromas, de cómo algo podía terminar deliciosamente distinto ligado a una misma base, que daba a entender el vuelco inesperado que tu imaginacion le hacía entretenimiento al entendimiento.

¿quién chucha es?

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