cuerdas que ni saben por donde van marchando
oscilantes y vagas y terribles, odiando
todo lo que en un principio representas
todo lo que en un final, señor Alejandro
significó esa vez que por fín te alejas
por la acera, un otoño pasado.
el odio es un placer de añejas,
vienes, dices, afirmas y remedias
miro tu rostro casi alucinando
por un roce más de tu piel, enseñas
tu alma y mentira, tu amor de antaño
y este poema por el revés se presenta.
adiós, caballeros, me despido atenta
aunque mi tren va atrasado los tengo en cuenta
por si querrían despedirse con un beso apasionado
por si quisieras, arrepentido, cuan buen soldado
rogar porque mi partida fuera extenta
de la lucidez que siento que hoy alcanzo.
chao muchacho de cálida mueca
de palabras dulces e intenciones sinceras
perdí la rima por mirarte a los ojos
el control de mis versos dictas a tu antojo
pero ya no caigo más, no mientras no muera
ni mientras hoy en primavera me alojo.
soy libre y soy digna aunque me mires de reojo.
Tus textos son geniales, soy tu fan ✌��
ResponderEliminar