en dos días más se cumple 1 año desde el comienzo de esta iniciativa que igual comenzó una suerte de moda de blogs entre mis conocidos. 3 meses luego decidí concluirla, iracunda por la (obvia) consecuencia que sería que el resto se enterara de lo que sucede en mi vida. la falsa dignidad me obligó a dejarlo este tiempo, pero mis ansias de exhibirme son más fuertes y mi obsesión por exhibir al resto es más grave aún.
quejarse no tiene ningún sentido. vivo feliz sabiendo que todos morirán algún día. vivo feliz sabiendo que por el momento han caído todos en la superficialidad y la imagen. vivo feliz sabiendo que me odian y hablan mal de mí por herir sus tiernas sensibilidades con las verdades que no quieren oir ni cuestionarse. vivo feliz sabiendo que sus ideologías modas, foráneas y pasajeras morirán con la siguiente generación que traiga ideologías aún más ridículas al acontecer nacional y las redes sociales. al menos podré irme al campo a estar sola algún buen día a estar tranquila sin esta manga de sacos de mierda que tengo de contactos en facebook que necesito que me ayuden en la revista... por ahora.
mi sicóloga dijo de mí que soy una come-hombres compulsiva, a eso lo llamo pelambre, cuyo juego de acepciones reune bien el espacio que ocupa en mi cabeza: pelarse es algo sexual, algo odioso, te beso solo para saber que te tengo a mi disposición y te pelo para que sepas que tú, también, me tienes a tu disposición si así lo deseas.
el semestre del año pasado les relaté toda la pelambre masculina pasada.
el semestre de este año les relataré toda la pelambre a las féminas que tengo guardada.
no me disculparé por nada.